POR: Paola Fernanda Pérez Baez

Blog

violencia sexual y conflictos en África

 “es más peligroso ser mujer que ser soldado”

La expresión “violencia sexual relacionada con los conflictos” abarca las violaciones, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, los embarazos forzados, la esterilización forzada y todos los demás actos de violencia sexual de gravedad comparable contra mujeres, hombres, niñas o niños que tienen una vinculación directa o indirecta (temporal, geográfica o causal) con un conflicto (Consejo de Seguridad, 2015).

En esta línea, la violencia sexual en contextos de conflicto armado ha sido merecidamente denominada en muchas ocasiones como uno de los mayores silencios de la historia y como uno de los crímenes menos castigados.  

Pues, es precisamente su eficacia simultánea a nivel personal y a nivel colectivo como instrumento de terror lo que explica, en parte, su elevada incidencia en este contexto (Luzuriaga, 2017).

Por ello, incorporar la perspectiva de género al estudio de la violencia sexual como arma de guerra puede parecer a primera vista una realidad evidente, sin embargo, es de suma importancia explorarla como la base esencial de dicha problemática y es lo que se hará a lo largo del presente texto.

En esta línea, la violencia sexual en contextos de conflicto armado ha sido merecidamente denominada en muchas ocasiones como uno de los mayores silencios de la historia y como uno de los crímenes menos castigados.

Inicialmente, resulta necesario entender que el género refiere a las nociones socialmente construidas de “masculinidad” y “feminidad”, manteniéndose como un constructo social, un conjunto de pautas de comportamiento, roles y valores que la sociedad tradicionalmente ha asignado a cada una de las dos categorías en las que el género ha quedado dividido.  

Evidentemente, mientras al género masculino le han sido atribuidos conceptos como la fuerza, la independencia, el poder o el deber de protección, al género femenino le han sido asignadas características como la debilidad, la dependencia y, en definitiva, la subyugación al género opuesto.  

Sanramón (2018) argumenta que el motivo de género referido a la violencia está presente en ambos casos.

En cuanto a las mujeres, el fundamento se encuentra en la debilidad o inferioridad que se presupone al género femenino, al mismo tiempo que se desafía el rol de protección típicamente masculino que adoptan los hombres en el seno de la comunidad.

Cuando la violencia sexual se ejerce sobre los hombres, el fundamento se encuentra en la superioridad culturalmente asignada y que se trata de quebrar por parte de los perpetradores, basando este supuesto en la feminización del varón.

Cuando la violencia sexual se ejerce sobre los hombres, el fundamento se encuentra en la superioridad culturalmente asignada y que se trata de quebrar por parte de los perpetradores, basando este supuesto en la feminización del varón.

En el contexto africano, es posible observar conflictos exacerbados tras el final de la Guerra Fría como resultado de las dificultades de consolidación a las que se enfrentaban los recién construidos estados poscoloniales y que derivaron en la erosión o debilitamiento de los mismos.  

Si bien, a partir de entonces más de treinta países africanos llevaron a cabo procesos democratizadores pacíficos, muchos otros se vieron inmersos en conflictos sangrientos que introdujeron a la violencia sexual como arma de guerra, considerándola como una naturaleza estratégica de dominación, de destrucción de un grupo o comunidad propia de un escenario bélico.

Siendo así, se convirtió en una violencia organizada y orientada a dicho fin, y que se ha erigido igualmente como parte del repertorio de acciones y comportamientos en el que se socializa a los soldados para llevar a cabo la guerra –como práctica sistemática destinada a desgarrar el tejido social, el control social y del enemigo, e incluso la alteración de la composición de la población (Luzuriaga, 2017).

De esta manera, la estandarización de dichos comportamientos y su uso como táctica estratégica con base en el sometimiento del género devienen en el entendimiento de los crímenes de violencia sexual durante los conflictos armados como una extensión inherente al sistema patriarcal.

Pues, no solo la ineficiencia de las instituciones obstaculiza la denuncia correspondiente, sino que, de igual manera, el estigma y el silencio son, actualmente, partes integrales y aliadas de la lógica de la violencia sexual en contextos de conflicto con graves consecuencias psicológicas, sociales y médicas para las supervivientes y también para la comunidad en su conjunto.  

Sobre todo en territorios como el africano, en donde los valores tradicionales y culturales imperan, este tipo de violencia agrava la vulnerabilidad de las supervivientes (Luzuriaga, 2017).

Pues, no solo la ineficiencia de las instituciones obstaculiza la denuncia correspondiente, sino que, de igual manera, el estigma y el silencio son, actualmente, partes integrales y aliadas de la lógica de la violencia sexual en contextos de conflicto con graves consecuencias psicológicas, sociales y médicas para las supervivientes y también para la comunidad en su conjunto.

Se pone en riesgo su integración social y dificulta la recuperación física y psicológica, ya que dicha estigmatización puede manifestarse de diferentes formas, desde el abandono o la incapacidad para casarse, el aislamiento social, hasta la ruptura de lazos culturales y sociales y el abuso físico, la inseguridad económica o la limitación del acceso a servicios de atención.  

Por ello, de acuerdo al Consejo de Seguridad (2015), siguen sin denunciarse un gran número de casos de violencia sexual durante los conflictos y después de ellos debido a los riesgos, las amenazas y los traumas a los que se enfrentan las personas que informan de ellos.  

A pesar de que el derecho a la reparación está consagrado en varios tratados sobre derechos humanos, rara vez se pone en práctica, especialmente para subsanar o reparar daños causados contra las mujeres.

Además, el hecho de que las mujeres sean relegadas únicamente al papel de víctimas en este contexto no solo reafirma el posicionamiento de superioridad masculina durante los conflictos armados, sino que, también, contribuye a minimizar los distintos roles que estas pudieren cumplir durante los mismos.

Pues, Castillo (2012) afirma que es precisamente en el continente africano donde es posible encontrar algunos de los ejemplos más asombrosos de la iniciativa tomada por cuenta propia por mujeres activistas para participar o influir en las negociaciones de paz.

Asimismo, en Uganda, donde el gobierno era incapaz de derrotar al Ejército de Resistencia del Señor que, comandado por Joseph Kony, sembraba el terror en el norte del país, los principales intentos por una solución negociada al conflicto fueron impulsados por una mujer, Betty Bigombe.
Betty Bigombe

Por ejemplo, en Burundi, las mujeres se movilizaron también para poner fin a la guerra civil y establecer lazos entre comunidades hutu y tutsi.

Asimismo, en Uganda, donde el gobierno era incapaz de derrotar al Ejército de Resistencia del Señor que, comandado por Joseph Kony, sembraba el terror en el norte del país, los principales intentos por una solución negociada al conflicto fueron impulsados por una mujer, Betty Bigombe.  

Por otro lado, en Somalia, otra mujer emprendedora, Asha Hagi Elmi, se convirtió en la primera mujer en la historia de su país en firmar un acuerdo de paz (Castillo, 2012).

Realmente, se considera que la mujer siempre ha desempeñado un papel importante en la resolución de conflictos, pero se trata habitualmente de un rol informal, carente de visibilidad o reconocimiento y, sobre todo, sesgado por la reafirmación del papel de inferioridad de la mujer ante los abusos.

De esta forma, la violencia sexual durante los conflictos armados sin duda alguna incide más allá de los límites físicos de la problemática.

Así mismo, gran parte del problema sigue radicando en que nada de lo expuesto recibe la atención merecida.

Sin duda, la violencia sexual, cuando es frecuente y, por lo tanto, previsible, está impulsada por la dinámica social de género entre los combatientes, así como por la gratificación individual del mismo.

Pues, el uso sistemático de esta violencia como arma de guerra, que inclusive incluye prácticas condenadas a nivel internacional, tales como la esclavitud sexual y la esterilización y desnudez forzadas, no han recibido tanta atención por parte de académicos y fiscales al ser excusadas con el término de guerra total.

Dejando un gran espacio de oportunidad vacío para la estandarización de estos abusos, causando que incluso miembros de una organización armada pueden cometer estas violaciones con frecuencia sin necesidad de que estas hayan sido ordenadas o autorizadas como política organizativa.

Sin duda, la violencia sexual, cuando es frecuente y, por lo tanto, previsible, está impulsada por la dinámica social de género entre los combatientes, así como por la gratificación individual del mismo.

Ante esto, es posible concluir al género como lugar estructurador de las relaciones de desigualdad y sometimiento en el contexto de conflictos armados.

En el caso africano, resulta esencial de analizar ya que no solo cuenta con una fracción significativa de su territorio prevalecido por la guerra armada, en donde este tipo de abusos son cada vez más usuales y desapercibidos ante la ley, sino que también constituye un espacio en donde los valores familiares y tradicionales, fundamentales para sus sociedades, impactan de manera directa a las víctimas, minimizando su valor en las mismas, o bien, impulsándolas a ser agentes de cambio, pues bien es claro que las capacidad de acción de las mujeres africanas no debe ponerse en duda.


Referencias

Castillo, P. (2012). El rol de la mujer en los conflictos armados del África contemporánea. Serie Avances de Investigación, (79), 81-102. https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2014/08/AI79.pdf

Consejo de Seguridad Naciones Unidas (2015). La violencia sexual relacionada con los conflictos: Informe del Secretario General. Naciones Unidas. http://www.acnur.org/fileadmin/Documentos/BDL/2015/10064.pdf

Luzuriaga, P. (2017). Violencia sexual en contextos de conflicto armado en el África subsahariana: tendencias y retos actuales. Documentos iecah. https://campusiecah.org/www/F/WEB/Documento20_PaulaLuzuriaga.pdf

Sanramón, A. (2018). La violencia sexual como arma de guerra en África subsahariana: un análisis de la protección del hombre como víctima.  Universidad Pontificia Comillas. https://repositorio.comillas.edu/jspui/bitstream/11531/31345/1/TFM000955.pdf

Seelinger, K., & Wood, E. (2021). La violencia sexual como práctica de guerra: implicaciones para la investigación y enjuiciamiento de crímenes atroces. Revista de Estudios Socio-Jurídicos, 23(1), 1-41. https://doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/sociojuridicos/a.10019


Paola Fernanda Pérez Báez

Estudiante de séptimo semestre de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y diplomada en Análisis Estratégico Internacional por el Centro de Estudios Internacionales del Mayab.


Los puntos de vista y opiniones expresados ​​aquí son los del autor y no reflejan necesariamente la política o la posición de CEIM. Cualquier contenido proporcionado por nuestros bloggers o autores es de su opinión. El contenido de este sitio no constituye el respaldo de ninguna afiliación política y no refleja las opiniones de los miembros del personal y la dirección.

Z

FECHA DE PUBLICACIÓN

septiembre 21, 2021

CONOCE MÁS DE LOS SERVICIOS EDUCATIVOS QUE OFRECE EL CENTRO DE ESTUDIOS INTERNACIONALES DEL MAYAB

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

¿A quién va dirigido? Estudiantes de licenciatura en Relaciones Internacionales próximos al egreso. Área de conocimiento Relaciones Internacionales.   Objetivo Preparar al sustentante para el Examen General para el Egreso profundizando en los grandes temas de la...

leer más

¿Deseas contactarnos?

CORREO

info@ceim.com.mx

TELÉFONO

+52 1 999 133 5791

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Llena este formulario y contacta a uno de nuestros asesores educativos

Conoce nuestros cursos y talleres

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

¿A quién va dirigido? Estudiantes de licenciatura en Relaciones Internacionales próximos al egreso. Área de conocimiento Relaciones Internacionales.   Objetivo Preparar al sustentante para el Examen General para el Egreso profundizando en los grandes temas de la...

leer más
¡Contáctate!
¡Hola! ¿en qué podemos ayudarte hoy?
¡Hola! ¿en qué podemos ayudarte hoy?