POR: ALONSO RONALD ORTIZ GARCÍA

Blog

Una definición básica del multilateralismo como diálogo político entre Estados-Nación con la finalidad de generar consensos en torno a un tema particular de la agenda global podría ser suficiente para comprender el alcance y la importancia del mismo. Sin embargo, en el corpus teórico de las Relaciones Internacionales el concepto de multilateralismo ha generado importantes discusiones que es necesario comprender, aunque sea a vuelo de pájaro para tratar de arrojar luz sobre la situación actual.

La visión neorrealista, por ejemplo, afirma que el multilateralismo es una forma ineficaz de movilización de los recursos del sistema (Waltz, 1979). Desde esta visión se argumenta que en un Sistema Internacional descentralizado y anárquico donde los actores estatales buscan su supervivencia y seguridad desde un principio de autoayuda, la cooperación internacional sólo tiene lugar si las ganancias son relativas y no absolutas. Al tiempo, desde la óptica neorrealista se considera que el multilateralismo es un instrumento proveedor de legitimidad de las acciones hegemónicas de uno o varios Estados.  Así, el principal empleo de tales cuerpos multilaterales es expresar, articular y adelantar la ideología dominante hasta que adquiera hegemonía global (Taylor, 2009: 46).

Desde el enfoque del liberalismo institucional, el Sistema Internacional tiene la característica de mantener en sí mismo diversas estructuras de poder que son “diferentes según las áreas temáticas y de acuerdo a los recursos que en cada una de ellas sea posible movilizar para afectar los resultados” (Keohane, 1986: 194).  Desde esta perspectiva, el multilateralismo es un proceso efectivo de gobernanza global al constituirse no sólo en un mecanismo proveedor de información necesaria para los actores estatales en la definición de sus intereses y conducta entre sí, sino también uno de negociación para la resolución de problemas de dimensiones trasnacionales.

Ambos enfoques coinciden en que los Estados tienden a cooperar en función de los posibles beneficios a generarse, en ninguna circunstancia se plantea un escenario de concordia permanente; existe espacio para las discrepancias, y las ganancias producidas pueden no satisfacer las expectativas de los actores: “es deseable que se consigan resultados tangibles, pero la ausencia de ganancias no nulifica todos los beneficios que la práctica del multilateralismo inherentemente genera” (Pouliot, 2011: 20).

Por su propia definición, el liberalismo institucional ha remarcado los beneficios derivados de la cooperación en el Sistema Internacional y, en particular, el papel de los esfuerzos multilaterales en la solución de aspectos puntuales de la agenda internacional. Pero en el aquí y ahora, la realidad del COVID- 19 implica una revisión de la efectividad de dichos supuestos ante la desconcertante situación.

Ante la situación pandémica parece que el Covid-19 también ha enfermado a la globalización. La pandemia ha contaminado al sistema nervioso del liberalismo: la libertad de circulación y de movimiento. El virus ha infectado también a las articulaciones de la cooperación internacional: a las instituciones multilaterales.

Y hoy, la enfermedad del multilateralismo es potencialmente grave. Naciones Unidas se ha resistido a reconocer esta enfermedad; su crisis generalizada que se ha prolongado en el tiempo, tanto financiera como de representación. Dentro de su seno se reproduce el instinto básico de las unidades estatales; la pugna por el poder es proyectada en las decisiones de la propia organización.

¿Cuál será el futuro del multilateralismo en el mundo post- pandémico?

Sin duda, el momento que hoy vivimos nos muestra la imperante necesidad de llevar a cabo políticas de protección social y de redistribución bajo premisas de gobernanza global, de cooperación internacional y de trabajo e innovación desinteresada a favor de todos. En la medida en que los actores estatales participantes de mecanismos multilaterales o regionales transformen los compromisos adquiridos y los incorporen a los niveles nacional y local, se podría hablar de estar más cerca de la gobernanza global. Los primeros temas de la nueva agenda multilateral ya están sobre la agenda: salud y recuperación económica. Esperemos la voluntad de los actores internacionales para así lograrlo.

Referencias

Keohane, Robert , Theory of World Politics: Structural Realism and Beyond, en: Keohane, Robert (ed.), Neorealism and its critics New York: Columbia University Press, 1986
Pouliot, Vincent, “Multilateralism as an End in Itself”. International Studies Perspectives, núm. 1, pp. 5-41, 2011

Stiglitz, Joseph E. Capitalismo progresista. La respuesta a la era del malestar, Taurus, Madrid, 2019

Stiglitz, Joseph E., El malestar en la globalización, Editorial Taurus, México, 2003

Waltz, Kenneth, Teoría de la Política Internacional Buenos Aires: GEL, 1979

Z

FECHA DE PUBLICACIÓN

enero 14, 2021

CONOCE MÁS DE LOS SERVICIOS EDUCATIVOS QUE OFRECE EL CENTRO DE ESTUDIOS INTERNACIONALES DEL MAYAB

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

¿A quién va dirigido? Estudiantes de licenciatura en Relaciones Internacionales próximos al egreso. Área de conocimiento Relaciones Internacionales.   Objetivo Preparar al sustentante para el Examen General para el Egreso profundizando en los grandes temas de la...

leer más

¿Deseas contactarnos?

CORREO

info@ceim.com.mx

TELÉFONO

+52 1 999 133 5791

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Llena este formulario y contacta a uno de nuestros asesores educativos

Conoce nuestros cursos y talleres

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

Curso Taller Egel PLUS Relaciones Internacionales

¿A quién va dirigido? Estudiantes de licenciatura en Relaciones Internacionales próximos al egreso. Área de conocimiento Relaciones Internacionales.   Objetivo Preparar al sustentante para el Examen General para el Egreso profundizando en los grandes temas de la...

leer más
¡Contáctate!
¡Hola! ¿en qué podemos ayudarte hoy?
¡Hola! ¿en qué podemos ayudarte hoy?